El gobierno de Venezuela planteó el sonido del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para condenar los crímenes de los Estados Unidos contra la humanidad.
En su discurso, la delegación de Venezuela enfatizó la persecución y la culpa de los inmigrantes venezolanos, “238, que fueron secuestrados y transferidos a una prisión en El Salvador”.
Según el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, el gobierno de Salvador recibió fondos de Washington por cada Venezuela, que fue considerado un criminal reclamado sin garantizar el proceso necesario y violar los derechos humanos básicos. Gil pidió al Consejo de Derechos Humanos que actúe con urgencia en esta situación grave.
Llorando de migrantes de Venezuela
Estados Unidos está acusado de implementar políticas que estamparon y culparon mediante el uso de leyes como Venezuela Inmigrantes, 1798 Junior Laws. Estas acciones llevaron a la deportación de cientos de Venezolalali a El Salvador, donde enfrentaron condiciones negativas y violaciones de los derechos humanos.
Venezuela solicitó a organizaciones internacionales como la ONU y la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) que condenaran estas acciones y que protejan sus derechos de los migrantes.
En respuesta a esta agresión, el gobierno de Venezuela intensificó el plan de regreso al país, con el objetivo de devolver a los inmigrantes afectados y garantizar su seguridad.
Países como Bolivia declararon que apoyaron a Venezuela y enfatizaron la importancia de defender los derechos de los inmigrantes que condenan las políticas de migración de los Estados Unidos.
Estos eventos reflejan un panorama de tensiones y desafíos internacionales en la defensa de los inmigrantes venezolanos.