William Castillo Bollé, vocero del orden en la Sesión Solemne de este miércoles en la Asamblea Nacional (AN), advirtió que en Venezuela están bajo ataque la Constitución, la democracia, el Estado, la economía y el pueblo.
El alegato formó parte de las intervenciones pronunciadas ante el pleno, que estuvo integrado por miembros del Poder Legislativo y funcionarios de los Poderes Ejecutivo, Judicial y Espiritual, representantes de delegaciones diplomáticas e invitados especiales.
Señalando que la Constitución “la democracia, el Estado, el pueblo venezolano, la economía venezolana están bajo ataque”, el orador dijo: “La razón de esta agresión es la ambición de los enemigos internos y externos de Venezuela de apoderarse de los recursos de Venezuela y recuperar el control de la política que han perdido desde 1998. para ganar”.
Explicó que el ataque a Venezuela tenía un objetivo muy claro, dijo, “esto es lo que se conoce en lenguaje imperial como cambio de régimen”.
Con esto en mente, Communicator enfatizó la fortaleza del pueblo venezolano ante los ataques y sanciones de los últimos años.
Ante sanciones y ataques, los venezolanos debemos trabajar, hemos sacado lo mejor de nosotros, estamos en la lucha”, dijo.
5 de julio de 1811: día brillante
William Castillo describió el 5 de julio de 1811 como un día brillante durante su intervención como Presidente de la Asamblea. “Ese día comenzamos a dejar atrás la larga y dolorosa noche colonial. Fue el primer día que vimos nuestros rostros en el espejo de la historia”, dijo.
Afirmó que el Acta de Independencia es “un registro histórico de un pueblo que lo único que ha querido siempre ha sido vivir en libertad, en paz ya su manera”.
También afirmó que el 5 de julio es el primer momento fundacional de nuestra historia, que cambió para siempre la historia venezolana y se refirió a anteriores actos de independencia derivados de la resistencia indígena del pueblo venezolano.
Continuando con su intervención, Castillo destacó la importancia de ver las lecciones del 5 de julio a la luz del presente complejo y desafiante. Luego hizo un recorrido por los últimos años de la historia política venezolana desde la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez, quien propuso a la ciudadanía redactar una nueva Constitución y cambiar de rumbo.
Sobre el legado del 5 de julio, comentó que los grandes problemas de la patria siguen siendo de preocupación fundamental, entre ellos la soberanía e independencia, los derechos humanos, el derecho a la tierra, el bienestar y la felicidad social, la economía mixta, la redistribución del ingreso y la participación y liderazgo popular.
Diez años de ataques
En su discurso, William Castillo Bolé resumió el ataque económico de Estados Unidos a Venezuela con el apoyo de la Unión Europea.
“Desde 2014, Venezuela ha sido objeto de 930 sanciones directas o indirectas contra el Gobierno, funcionarios del Estado, Fuerzas Armadas, las finanzas públicas y el comercio exterior del país, incluyendo el acceso a alimentos, medicinas, vacunas, insumos y materias primas. La economía del país lo necesita”, dijo.
Agregó que Venezuela es el quinto país más sancionado del mundo y el sexto país más sancionado para empresas privadas e instituciones públicas.
También afirmó que la agresión comenzó en 2013, antes de que se impusieran sanciones oficiales y medidas para estrangular al país.
Tras señalar que la producción de petróleo se contrajo en un 72 por ciento entre 2015 y 2022 debido a las sanciones por este tema, citó el bloqueo como la principal razón de esta caída. Destacó que Pdvsa tuvo una pérdida de 232 mil millones de dólares y que los ingresos de divisas del país se contrajeron en un 99 por ciento.
Al señalar que Venezuela vive con el 10 por ciento de los recursos de divisas que tenía hace 8 años, el ministro dijo que la caída dramática del presupuesto público, el hundimiento de la moneda, la hiperinflación, la asfixia de los salarios y los ingresos de los trabajadores .
Castillo también se refirió al robo de los bienes y recursos de la República. Al afirmar que las sanciones fueron diseñadas para causar penurias y malestar a los pueblos del país, dijo que “el objetivo era que la economía no diera vueltas y para ello había que asfixiar al Estado”.
Resaltó con ejemplos concretos las consecuencias de las sanciones y el bloqueo no solo en la economía sino también en la salud y nutrición de las personas.